Netflix lo vuelve a hacer
Estado eléctrico, de los hermanos Russo, es la nueva película de Netflix con un elenco estelar que busca convertirse en la nueva franquicia rentable de la plataforma.
¿Alguien se acuerda de cuando los hermanos Russo eran símbolo de calidad? Después de darnos joyas como ‘Arrested Development‘ o ‘Community‘, su siguiente movimiento fue llegar al Universo Cinematográfico de Marvel —UCM— e introducir un thriller de espías dentro de un universo de superhéroes. ‘Capitán América: El Soldado de Invierno‘ no se parecía a nada que se hubiera visto antes en toda la franquicia, y se convirtió en una de las mejores cintas de todo el universo cinematográfico. Sin embargo, la cosa no terminó ahí.
Lo siguiente fue ‘Capitán América: Civil War‘, que supuso un evento que movió e hizo resonancia en millones de fans. Ahí comenzó la fiesta de la recaudación, donde los directores transformaron 230 millones de dólares de presupuesto en 1.155 millones. Más tarde, se encargaron de hacer historia en 2018 con ‘Vengadores: Infinity War‘, recaudando 2.050 millones —top 6 de la historia—, y ‘Vengadores: Endgame‘, que supuso alcanzar el top 1 con 2,800 millones cost para ser sobrepasado poco después por el reestreno de ‘Avatar’ —ambas costaron 400—.
Ambos hermanos directores se habían convertido en la gallina de los huevos de oro, y eso, obviamente, atrajo todas las miradas, sobre todo, de las plataformas. La primera en hacer aparición fue Apple TV+, donde sacaron ‘Cherry‘ en 2021, protagonizada por Tom Holland, una cinta que pasó sin pena ni gloria. Un año después, aparecerían en Netflix con ‘El agente invisible‘, que tenía buena acción, pero desaprovechaba a su elenco de estrellas. Esta buscaba convertirse en franquicia, al menos esas eran las intenciones de la plataforma roja.
Desde hace años, Netflix está intentando sin éxito crear una franquicia rentable. Intentos como ‘Alerta roja‘ o los múltiples con Zack Snyder, desde las dos películas de ‘Rebel Moon‘ hasta ‘Ejército de los Muertos‘ o ‘Ejército de los Ladrones‘. Todas ellas notables fracasos. Ahora confirmada la secuela de ‘El agente invisible’ —por poco—, los trajeados han decidido darles una nueva oportunidad a los Russo con Estado eléctrico, un nuevo intento de la plataforma para conseguir esa franquicia deseada que replique el éxito de ‘Stranger Things‘ o ‘El juego del calamar‘, ya que ambas están a punto de finalizar.
¿Otro intento fallido?

Netflix EspañaNetflix ha puesto toda la carne en el asador, y no me quedo corto. Incluso, aunque parezca mentira —hay muchas cosas aquí que lo parecen—, se anunciaron videojuegos y otras producciones relacionadas incluso antes del estreno de Estado eléctrico. La desesperación por qué esta fuera la primera de una franquicia se palpa en cada elemento que la rodea.
No obstante, la guinda del pastel y lo más sorprendente es que Estado eléctrico ha costado 320 millones de dólares, entrando en el top 10 películas más caras de la historia. Estamos hablando que esta cinta ha costado más que la trilogía completa de ‘El señor de los anillos‘ o más que las 4 películas de ‘John Wick‘ y no existe ninguna justificación para que esta cinta haya costado tantísimo. Lo primero que me pregunto es donde ha ido el dinero y quien da luz verde a este tipo de cosas, porque está completamente loco.
Aunque lo más loco es que, después de toda esta información, Estado eléctrico sea un completo desastre, rozando a veces la mediocridad. Todo —o casi todo— está mal. En esencia, recuerda mucho a ‘Rebel Moon’: guion que parece escrito por una IA, con una trama y personajes genéricos, con una estética refrito de otras películas. Una cinta que nunca logra desarrollar un estilo propio, sintiéndose más como ‘contenido’ vacío que como una película real que quiere contarte algo significativo. Lo cual es, por supuesto, una lástima, porque se podría haber hecho mucho, tanto narrativa como visualmente, con la novela de Simon Stålenhag en la que está basada, ya que la película pierde gran parte de la imaginería original de la novela gráfica.
Como muchas otras producciones de Netflix, Estado eléctrico se siente como el tipo de película o serie que uno podría ver mientras friega los platos o contesta mensajes con el móvil. La propia película se asegura de que su trama nunca se vuelva demasiado interesante o demasiado compleja para complacer al espectador más distraído. Eso conlleva que esta cree un sentimiento contradictorio, ya que se siente como que no confía en la inteligencia de sus propios espectadores.
Todo esto empeora cuando la propia cinta acaba con un mensaje concienciador que nos alerta y nos aconseja que no dejemos que la tecnología nos consuma tanto como lo está haciendo actualmente. Pero todo está abordado de manera tan superficial, que la película termina sintiéndose como el equivalente a un boomer diciéndole a un millennial que las cosas en su época eran mejores, y que ahora todos somos idiotas porque pasamos demasiado tiempo frente de las pantallas consumiendo contenido vacío. Lo cual es, por supuesto, divertidísimo, viniendo de una película que precisamente representa eso mismo. La broma se hace sola.
Todo male sal

Netflix EspañaEl guion de Estado eléctrico es vergonzosamente malo. Sinceramente, no entiendo cómo se aprobó en algún momento y nadie se dio cuenta. No hay ni rastro de dinámica entre personajes, ya que la que se intenta imponer se siente muy forzada. El viaje que realizan los personajes apenas tiene peso emocional. El humor rara vez funciona. No hay sentimiento de urgencia, a pesar de ser una misión de rescate. Y el discurso con voz en off del final ya sirve para rematar todo lo demás.
Las actuaciones también se ven afectadas por el guion. Es realmente decepcionante ver cómo la capacidad actoral de Millie Bobby Brown se disipa ante nuestros ojos con cada película en la que aparece. Estuvo increíble en ‘Stranger Things’, y ha retrocedido muchísimo como actriz desde entonces, tal vez por mantenerse en los proyectos equivocados. Chris Pratt también ha llegado a una especie de estancamiento. La gran mayoría de papeles que realiza básicamente consisten en interpretar a Andy Dwyer de ‘Parks and Recreation‘ con diferentes matices. Aquí se vuelve a repetir.
En cuanto al resto del elenco, el desperdicio es tremendo. Se necesita un talento especial para reunir a Ke Huy Quan, Stanley Tucci, Giancarlo Esposito, Anthony Mackie, Brian Cox, Jason Alexander, Woody Harrelson, Jenny Slate, Alan Tudyk y Colman Domingo y lograr que ofrezcan las actuaciones más olvidables de sus carreras. En concreto ambos ‘villanos’, interpretados por Tucci y Esposito, son lo más cliché que puede existir. Malos con una única motivación: ser malos.
Estado eléctrico es un ejercicio sin alma, una película que parece improvisada por ejecutivos de estudio que se esfuerzan tanto por crear un éxito que complazca al público replicando ritmos y caracterizaciones preconcebidas del género, que nunca se detienen a preguntarse por qué a alguien le importaría la historia vacía que intentan contar.
Una inversión poco inteligente

Netflix EspañaEn una nota más positiva, al menos una parte del presupuesto se ha invertido en el CGI —imágenes generadas por ordenador—, ya que no canta tanto como podría hacerlo, pero eso no es suficiente para justificar todo el desastre de su alrededor. Esos 320 millones de dólares podrían haberse usado para hacer unas 30 películas más pequeñas, donde probablemente al menos la mitad de ellas habrían terminado siendo más entretenidas que la que aquí nos concierne. Estado eléctrico es, perfectamente, una de las peores películas del año. Y si alguna vez te habías preguntado el porqué Netflix sigue subiendo el precio de su subscripción, ahora ya tienes la respuesta.
Ficha Técnica ‘Estado eléctrico’
Título original: The Electric State
Año: 2025
País: Estados Unidos
Dirección: Anthony Russo, Joe Russo
Guion: Christopher Markus, Stephen McFeely
Reparto: Millie Bobby Brown, Chris Pratt, Ke Huy Quan, Jason Alexander, Woody Harrelson, Anthony Mackie, Brian Cox, Jenny Slate, Giancarlo Esposito, Stanley Tucci
Música: Alan Silvestri
Fotografía: Stephen F. Windon
Productora: AGBO, Anthem & Song, Double Dream, BCD Travel
Género: Ciencia ficción. Aventuras. Acción. Fantástico
