‘Black Mirror Temporada 7’: Crítica a los capítulos
Black Mirror vuelve al fin. La temporada 7 ya está aquí con 6 capítulos que, de nuevo, tienen toda la esencia de la serie, es decir, una ácida crítica social asociada a las nuevas tecnologías. En Cinéfilos Frustrados, como siempre, nos volcamos con esta serie y te ofrecemos no uno, sino dos artículos para pormenorizar en cada uno de los capítulos.
Capítulo 7×01 Black Mirror: Gente Corriente


Black Mirror inaugura temporada con este capítulo que versa sobre una pareja madura muy enamorada con problemas económicos, Mike (Chris O’Dowd) y Amanda (Rashida Jones). Un día, Amanda sufre un colapso y queda en estado vegetativo. Una empresa tecnológica le ofrece a Mike una solución, hacer una copia de seguridad del cerebro de su mujer y devolverle la salud. El problema, o dilema, viene cuando se enteran de que tendrán que pagar una cuota mensual para que Amanda siga consciente.
Este capítulo es una crítica al capitalismo básicamente, o más bien en lo que se ha convertido. Las tácticas que emplean las empresas y corporaciones modernas para suministrarnos servicios que a veces no necesitamos y que, otras veces, como aquí ocurre, son vitales.
La directora es Ally Pankiw, que repite en Black Mirror, ya que también dirigió ‘Joan es Horrible‘ de la temporada 6. La pareja protagonizada por Chris O’Dowd y Rashida Jones están mayúsculos y hacen que empatices totalmente con su situación. Es un episodio con mucha ternura dilapidada por la cruda realidad de la sociedad capitalista en la que vivimos.
Easter egg: El hotel al que van a celebrar su aniversario cada año se llama Junípero, haciendo referencia a uno de los capítulos más queridos por los fans de esta serie, el 4º capítulo de la temporada 3, de título ‘San Junípero‘.
Dirección: Ally Pankiw
Guion: Charlie Brooker (Historia Charlie Brooker y Bisha K. Ali)
Reparto: Rashida Jones (Amanda), Chris O’Dowd (Mike), Tracee Ellis Ross (Gaynor)
Duración: 56 minutos
Nota: 6.5/10
Capítulo 7×02: Bête Noire


En este capítulo tenemos a dos mujeres enfrentadas por un pasado que podemos intuir basándonos en las pistas que nos van dando. María (Siena Kelly) es una genio culinaria que trabaja en una empresa de repostería industrial de alta gama. Verity (Rosy McEwen), es una excompañera de instituto a la que le hacían bullying debido a un falso rumor (o no), de que masturbaba a su profesor de informática en aquellos tiempos. Se vislumbra la verdad acerca de este suceso bastante fácilmente, lo que no se intuye es la colosal resolución de este episodio, que es de esos que te vuelan la cabeza.
Es una pieza que hace una crítica acerca del bullying en adolescentes y de cómo se puede quedar grabado a fuego en la mente para toda una vida, percibiendo que por mucho que hagas o vivas, no va a desaparecer ese amargo sentimiento. Y que lo único que te puede liberar es la venganza.
En esta ocasión tenemos a los mandos a Toby Haynes, ilustre en series británicas míticas como Doctor Who y Sherlock y que esta temporada dirige 2 capítulos, lo que suma 4 en el total de la historia de Black Mirror. Hace un trabajo espectacular creando tensión y llevándote a un estado de total perplejidad ante los acontecimientos. Las dos actrices principales cumplen con creces, sobre todo Rosy McEwen que interpreta un personaje totalmente cautivador a la par que terrorífico y despiadado.
Dirección: Toby Haynes
Guion: Charlie Brooker
Reparto: Siena Kelly (Maria), Rosy McEwen (Verity), Michael Workéyè (Kae), Ben Bailey Smith (Gabe), Amber Grappy (Yudy), Ravi Aujla (Mr Ditta), Elena Sanz (Camille), Hanna Griffiths (Luisa)
Duración: 49 minutos
Nota: 7.5/10
Capítulo 7×03 Black Mirror: Hotel Reverie


En esta ocasión tenemos un capítulo que rinde homenaje a las películas clásicas románticas de mediados del siglo XX. Una startup tecnológica ha descubierto la forma de reemplazar a los actores de películas clásicas por actores modernos que estén de moda, para de esta forma, que tengan mayor calado en el público actual.
Kimmy (Awkwafina), la CEO de esta empresa, organiza el remake de una película de los años 40 en blanco y negro, cambiando al protagonista de raza blanca por una estrella actual, una mujer de raza negra, Brandy (Issa Rae). Hay un problema con la conexión neuronal y Brandy queda atrapada en la película con la única compañía de la protagonista de la película, Dorothy, interpretada por Emma Corrin.
Este capítulo tiene problema de ritmo y además es el más largo de todos los de esta temporada, yéndose casi a la hora y 20 minutos de metraje. Creo que si todo se hubiera contado en media hora menos, el resultado hubiera sido más gratificante parra el espectador. Todo resulta un poco repetitivo y no creo que este formato de capítulos se beneficie de ello.
Dirige Haolu Wang, que debuta en Black Mirror, a mi juicio con no demasiada fortuna. En lo que a actuaciones se refiere, esta vez solo puedo dar mi aprobado a Emma Corrin que enamora y se roba todas y cada una de las escenas en las que aparece. Awkwafina la veo muy desaprovechada, lejos de explotar su mejor vertiente que es su vis cómica.
Reparto: Issa Rae (Brandy), Emma Corrin (Dorothy), Awkwafina (Kimmy), Harriet Walter (Judith Keyworth)
Dirección: Haolu Wang
Guion: Charlie Brooker
Duración: 1 hour 16 minutos
Nota: 5.5/10
‘Black Mirror’ – Temporada 6 [Netflix]: Crítica a todos los capítulos
